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Calculadora de Mejor Marca Personal

Publicado el 14/03/2016 en Herramientas por Daniel

¿Te gustaría saber qué marcas puedes hacer en distintas distancias a partir de tus marcas actuales? Escribe tu tiempo o ritmo conocido en la distancia correspondiente de tu mejor marca personal. Inmediatamente verás el tiempo y ritmo de tu mejor marca personal posible en las otras distancias.

Seguramente habrás visto calculadoras como estas en otras páginas web. Pero, ¿cómo funcionan? ¿Son precisas de verdad? ¿Cuál es la mejor forma de usarlas?

Lección práctica de estadística

Estas calculadoras usan fórmulas sencillas obtenidas a partir de los tiempos que otros atletas han conseguido. Es decir, a partir de los mejores tiempos que un atleta hace en maratón y en medio maratón es posible obtener una relación. Cuánto vale esta relación en cada caso particular, del estado de forma del atleta, de la calidad y especificidad del entrenamiento, hasta del tiempo que hizo el día que hizo tal carrera. De cada atleta se obtendrá una relación distinta. A partir de ahí entra la estadística.

La estadística es una herramienta muy poderosa pero también difícil de usar. Sirve para obtener conclusiones sobre información desconocida a partir de información conocida. Por ejemplo, para estimar lo que se va a votar en unas futuras elecciones se parte de unos datos conocidos obtenidos en una encuesta y esos datos pasan por una inevitable "cocina", por seguir en el vocabulario político. En esa cocina se juzga la calidad de los datos recogidos, se ignoran unos y se da más peso a otros, se asumen condiciones de partida, se decide qué fórmulas se van a utilizar... Esto no suele ser obvio al principio. Cuanto más subjetivos son los datos, más subjetivo es ese tratamiento. Esto hace que sea muy distinto el tratamiento estadístico de por ejemplo los datos de efectividad de un medicamento sobre una célula, cuyos datos han sido recogidos en condiciones de laboratorio y documentados con la mayor transparencia, de los datos de la encuesta electoral, que son tan variables y tan fáciles de manipular, de "cocinar". Conclusión: ¡confía en la medicina, no en las encuestas electorales!

Bueno, esa no era la conclusión. Volvamos a nuestros datos de atletas. Cojamos los datos de tiempos de distintos atletas en distintas carreras y comparemos. Y tomemos decisiones sobre cómo tratarlos. Supongamos que queremos obtener la fórmula para estimar la marca en 100 km a partir de la marca en maratón:

  • Cogemos la mejor marca en maratón y en 100 km de un mismo atleta.
  • Pero, ¿y si no hay dos marcas de la misma temporada? ¿Ignoramos a este atleta?
  • ¿Buscamos una fórmula que pondere los tiempos obtenidos a partir del envejecimiento del atleta, para normalizar los tiempos obtenidos en distintas temporadas?
  • ¿Cómo sabemos si nuestro atleta estaba en su mejor estado de forma?
  • ¿Cómo sabemos si tenemos suficientes datos para obtener una fórmula fiable?
  • ¿Y si nuestro atleta en la carrera que hizo en la misma temporada, no estaba en modo competitivo?

Lógicamente, cuantos más datos tengamos mejores serán nuestros resultados. Los errores de unos compensarán los errores de otros. Es la teoría de "grandes números".

Pero si tienes pocos datos, es tentador quedarse con los datos de los atletas de más élite: cuidan más su estado de forma, van más competitivos a las carreras, en definitiva, su rendimiento es más consistente. ¿Pero es representativo el dato de los élites para los demás globeros?

Está claro que en función de estas decisiones vamos a obtener resultados muy distintos, y todos a partir de los mismos datos de entrada. Y esta es la parte más importante, porque las fórmulas para calcular la media y hacer una regresión lineal son las mismas para todos y las trae cualquier hoja de cálculo.

Cómo interpretar estos resultados

Partamos de que hemos obtenido estas fórmulas a partir de muchos datos de atletas que en un momento dado de forma han hecho carreras de diferentes distancias con actitud de competición, dándolo todo.

Aplícate esas condiciones. Usa como dato de partida los de una carrera en que diste todo. Y piensa que solo conseguiras los objetivos mostrados con esfuerzo y un nivel de entrenamiento para la segunda distancia como el que seguiste para la primera. ¿Me he explicado? No entrenes para bajar de 20 minutos en 5k, pensando que con eso ya podrás hacer un maratón en 3h14m.

Ten en cuenta también que un atleta puede ser bueno en distancias largas o cortas, no en las dos a la vez. Esto depende entre otras cosas de fibras musculares de las que estamos hechos. Las hay más explosivas, y adecuadas a distancias cortas, y otras más lentas para distancias largas. Nuestra particular composición hace que no puedas aplicar directamente tus resultados de milla en 100 km. No des saltos entre distancias muy grandes. Aplicado al ejemplo anterior, no uses tu tiempo de 5k para calcular la maratón, usa tu tiempo en medio maratón.

Un último consejo. Por muy de números que seas, no te obsesiones con ellos. He intentado explicarte lo difícil que es obtener unas fórmulas precisas. Sus resultados son, en el mejor de los casos, meramente orientativos. Diviértete con los resultados. Deja que te den alguna guía en tus entrenamientos, pero que no sean la evaluación de los resultados de tus carreras.

Créditos

Yo soy muy de números, y esas fórmulas las tenía desde hace años en una hoja de cálculo, imposible de saber de dónde las saqué en aquel momento. Todas menos las de 100 km, que es mía, y en cuya búsqueda me he encontrado con las dudas que os he planteado.

Hace poco he encontrado un artículo republicado en algún medio con fórmulas idénticas y me ha parecido oportuno hablar de ello. Sin embargo, aquellos tampoco indicaban de dónde sacaron las fórmulas.

La programación, eso sí, es mía. Disfruta la herramienta.

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